sábado, 13 de febrero de 2010

DIA 4: Melting snow...

¡Hola gente!

Lo sé... he tenido esto muy abandonado, pero este fin de semana he hecho un esfuerzo por actualizar. Ha pasado tanto tiempo que supongo que podría contar muchísimas cosas. Hacerlo en detalle me llevaría demasiado trabajo. Quizá debería reducir la cantidad e incluso calidad de mis entradas con el fin de informar un poco más...

Decir que hace unas semanas tenía preparado un artículo casi listo para publicar, pero por problemas de la conexión y posterior falta de tiempo no pude, por tanto ya se me queda el contenido demasiado antiguo y sería publicar sensaciones demasiado pasadas.

Con el paso del tiempo, por supuesto he adquirido una opinión mucho más madura del país en donde vivo: La diferencia entre turista y residente es mucho mayor de lo que me imaginaba.
El turista NUNCA puede llegar a tener una opinión suficientemente contrastada de los sitios que visita: un día de sol puede hacerte pensar que estas en una ciudad maravillosa, un día de lluvia puede llevarte a creer que has llegado al lugar equivocado. Ni tanto ni tan calvo, conocer una ciudad, igual que conocer a las personas, intregrarte en la cultura, conocer un lenguaje, etc... lleva tiempo. No soy el hombre que más sabe de Letonia, ni el que menos. Tan solo he vivido y convivido en Riga con montón de gente de diferentes culturas y países durante dos meses. En inglés, la situación que estoy viviendo tiene una definición bien exacta: "melting pot".

Letonia es un país de contrastes: de precios locos, de gente amable y desagradable, pobres, ricos, guapas y feos, de blanco y negro... En definitiva, un país realmente interesante. Si un turista medio llegara en estos precisos momentos a Riga, de seguro se llevaría una impresión muy negativa de la ciudad y su gente. En estos momentos la ciudad está en uno de sus peores momentos: Después de una semana de nevadas muy intensas, las temperaturas de repente se han disparado a valores por encima de los cero grados (lo cual aquí es calor)... Esto significa que toda la nieve que tapaba las calles totalmente días atrás está deshaciendose. Esto supone que todo está humedo, encharcado, marrón... la poca nieve que queda está sucia, amarronada, grisácea... El día tampoco acompaña: es gris y por primera vez llueve (¡hay gente con paraguas!). En estos momentos tengo la sensación de haber vivido tres inviernos: el comienzo del asturiano, el letón y ahora de nuevo otro asturiano.

El clima afecta seriamente al ser humano. La gente en los países bálticos es fría, como frio lo es el tiempo. Aun tengo en mi mente la imagen de ese bebé en carricoche al que sonreí (tal cual hacemos en España), a lo que una mirada absolutamente fría y congelada respondió. Creo que en ese momento comprendí que el carácter de las personas es en gran medida algo cultural y se desarrolla bien temprano. En días grises yo también me veo afectado y en soleados me siento contento y soy extovertido; sureños o del norte, a todos nos pasa. No obstante, no quiero dar la sensación de que Letonia es un país gris. Todo lo contrario, las dos semanas pasadas si bien nevó mucho, gran parte de los días disfrutamos de un sol radiante (es por ello que he podido sacar fotos bien bonitas).

Volviendo a la situación del país: Letonia es un país totalmente en banca rota. Sin embargo, los precios siguen locos. Me refiero: salarios de los funcionarios recortados a la mitad, condiciones laborales de explotación, precios de los productos básicos ligeramente inferiores a los españoles, ropa y productos electrónicos caros... Es inexplicable cómo la gente puede vivir. Hablamos de crisis en España, pero me gustaría que alguien experimentara esto para saber lo que es realmente crisis y lo que es quejarse por vicio... Aquí hay muchísima gente sin techo y con poco que comer. Eso, a unas temperaturas tan duras como estas, supone una situación de peligro para mucha gente sin techo. En las ocasiones que me he alejado algo de las zonas más turísticas, es increíble ver lo pobre que es la gente y las condiciones tan deprimentes en las que viven. El sueldo letón medio debe andar por los 400 euros, aunque quizá en Riga sea algo mayor. Conocí a una guía de hostel que cobraba 1,5 lats por hora trabajando doce horas al día. Es decir, 2.1 euros la hora...
Imagino esta situación de pobreza en España, y creo que nadie saldríamos vivos por entre las calles. Aquí, para lo que es la situación, la convivencia es buena y nunca he tenido problemas. Que no cunda el pánico, ¡Riga no es peligroso!

La picardía española en Letonia no es tan acusada. En situaciones similares, los españoles intentaríamos sacar dinero por todas partes, aquí también se hace, pero no de la misma forma que podría imaginar en un país del sur. Riga es conocida por ser la Bangkok europea: en otras palabras, las discotecas están repletas de chicas exuberantes que son prostitutas. En cualquier caso, tan solo es cuestión de aplicar el sentido común para saber quienes lo son y quienes no, o cómo debes comportarte para que no te ofrezcan masajes eróticos, sexo a precios de escándalo o que los mendigos te pidan limosna (por cierto, la niña del letonorcista ha venido a mí muchas veces más sin éxito por su parte). Simplemente es cuestión de cabeza, en todo este tiempo nunca he tenido problemas. Este tipo de gente huele a los turistas, su forma de mirar... Cuando vives en una ciudad, adquieres un comportamiento distinto.

En Letonia está prohibido beber bebidas alcohólicas en la calle o tan solo mostrarlas al exterior si no están dentro de una bolsa. También está prohibidísimo mear en la calle. ¿Qué ocurre? La cultura en España es distinta. En España se mea en la calle... suena feo decirlo, pero es así. Los días de fiesta se mea entre los contenedores y en general, cuando entra el "apretón" se hace, todo a pesar de que hay mil cafeterías y bares en los que entrar y hacerlo. En Letonia, a parte de que se te puede congelar alguna parte noble... te puede caer una multa de 10 lats (14 euros). Sin embargo, existe una tarifa de turista que es 20 lats (muchas veces cobrada por los policías en dinero negro). También existe la tarifa de turista borracho, pues debido a la crisis, los policías se andan con mucho ojo para sacar los cuartos a los extranjeros que se pasan de listos. De nuevo una palabra: cabeza. En cualquier país civilizado, si aplicas el sentido común, nada de esto tiene por qué pasarte. Riga ofrece experiencias maravillosas al viajero si éste se comporta civilizadamente y no espera que la cultura sea igual a la del país del que procede (para eso, bien puedes quedarte sentado en tu casa). Cuando vives en un lugar nuevo, debes respetar la cultura del nuevo país y con esto, de seguro no tendrás ningún problema: Como mucho, los mismos que podrías vivir en tu propio país, lo cual ya depende de tus habilidades sociales y buena suerte.

Una curiosidad, ¿sabiais que en Letonia se separan letones y rusos en el colegio? Tanto en los países bálticos como en gran parte de Asia, el ruso tiene un papel fundamental. En Letonia todo el mundo habla o al menos comprende ruso, sin embargo no ocurre así con el letón. En términos porcentuales, el 40% de la población es de origen ruso, el resto locales. Evidentemente desde el gobierno se intentan políticas para combatir el ruso e implantar el letón. Esto provoca conflictos por ambas partes: gran parte de los letones odia a los rusos y éstos a su vez a los letones. Para echar más leña al fuego, en Rusia las importaciones procedentes de Letonia o Lituania están bloqueadas. Por otro lado, desde el gorbierno letón la justificación ofical de la separación de ambos grupos en la escuela es: "en un grupo de letones, con que tan solo haya un ruso, hará que todos hablen en ruso". Y bien, cierto o no, la sociedad se sigue dividiendo así en todos los aspectos de la vida: restaurantes rusos/letones, discotecas rusas/letonas... No es un temal banal, casi todas las personas de origen ruso o letón que he conocido tienen un posicionamiento: "los letones no son agresivos, sino los rusos cuando beben", "los rusos son gente alegre, los letones son secos y responden de malas formas", "¿por qué tengo que aprender letón en la escuela si soy rusa?"... Frases como estas son típicas entre locales y he tenido ocasión de escucharlas, no se trata de ningún tipo de invención...

Pues bien, cambiando de tercio hacia temas más distendidos... No es mi intención aburrir o de que alguien se canse de escuchar mi propia visión de Riga, por tanto también hablaré de acontecimientos y mis relaciones personales aquí.
Algún día trataré en detalle este tema. De momento decir que sé que me llevaré algunos amigos de aquí. Hay muchísimas personas a las que conozco, y se que las relaciones serán mas intensas justo en el momento que me vaya, pero de seguro se que la experiencia habrá merecido la pena.

Durante todo este tiempo en el hostel hemos hecho diferentes comidas culturales. Desafortunadamente no tengo demasiadas fotos de estos encuentros, por lo que a partir de ahora prometo pegarme más a la cámara en estas ocasiones. Que recuerde, me han invitado a degustar comida italiana, de Sri Lanka, georgiana, rusa, letona, sushi... Y en otras muchas ocasiones simplemente platos internacionalmente conocidos. Cocinar para todos es una sana costumbre que estoy aprendiendo aquí. Es algo solidario y que realmente nos hace ahorrar, puesto que cocinar para más personas es siempre más económico. En gratitud a todos estos platos, yo también decidí organizar mi propia cena gastronómica. Así, a parte de la primera "sangría party" que los dos españoles que estamos en el hostel organizamos, hace un par de días yo mismo preparé unas cuantas tortillas y arroz con leche para el resto. Empleé algo así como tres o cuatro horas y varias cajas de huevos, leche y aceite, pero el resultado bien mereció la pena, en especial porque casi todo el mundo me felicitó especialmente por las tortillas, que a decir verdad salieron en su punto. Con esto, pude subir el pabellón español y demostrar que no era el mal cocinero que todos pensaban después de algún desastroso y desafortunado incidente con el pescado.

Cambiando de tercio, debo mencionar la visita de un amigo, Chamo. Hace una semana él y sus amigos pasaron cinco días por tierras letonas, venidos desde alemania. Lamento que se llevaran una mala impresión del país debido a que toparon con todas las prostitutas y mendigos posibles... La explicación: grupo de solo hombres, españoles y mucho ruido... Para los letones el ruido excesivo en determinadas situaciones es muy ofensivo. No obstante, creo que todos nos llevamos la experiencia positiva de haber conocido a los locos ingleses (uno de ellos pidió matrimonio a la camera de Albert's pub, jajjaj). También fue memorable la visita a Jurmala, de la que todos nos hemos llevado un buen recuerdo. Jurmala es el lugar de vacaciones de los letones en verano, ese donde tuestan sus blancos cuerpos al sol y donde se refrescan en el agua; todo ello a pesar de que en invierno el agua está absolutamente congelado (especialmente este año). Es por eso que tuvimos la ocasión de andar sobre las aguas del báltico helado sin peligro alguno y disfrutando de un día de sol radiante, por lo cual las fotos que tomamos fueron increíbles (como podreís observar).

También comentar la visita a Lituania, pues ha sido otra experiencia inolvidable. Esto es algo que ya había oído previamente (así que espero que no sea un prejuicio mío): mi impresión es que los lituanos son tremendamente más amables que los letones, lo cual no quita que mantengan las distancias de primeras. Los bálticos son personas poco expresivas y de comportamiento pasivo pero amables, pues te ofrecen todo lo que tienen sin pedirte nada a cambio. Cuando les conoces un poco más, sabes que son iguales que tú.
En resumidas cuentas, la historia es que, sin comerlo ni beberlo, acabé en una pequeña ciudad lituana (Panavenezys) con gente que conocía de poco, tan solo me invitaron en un gesto de tremenda amabilidad y por supuesto accedí. En compañía de Aivaras, Cristina y Karina pude disfrutar de una ciudad con poco encanto, industrial, pero interesante por lo que me contaban de ella. Lituania es un país también en crisis pero mucho menos pobre (no ví mendigos), de salarias bajos pero más altos que los letones y precios muy baratos (al menos para mi bolsillo). Lo más curioso de todo es que los padres de Aivaras estaban esperándome con una gran sopa lituana (carne, queso, verduras). También me ofrecieron dormir porque se hizo tarde, y por si no era suficiente, a la mañana siguiente me ofrecieron un gran desayuno con tortilla de bacon y otras especias, añadido a otro nuevo tazón de sopa lituana. ¿Alguien se puede imaginar la misma situación en España? Sin conocerme me dieron de todo ¡hasta zapatillas y un cepillo de dientes nuevo!... Evidentemente no me lo podía creer. La madre no hablaba inglés, pero gracias a las traducciones simultáneas de mis amigos lituanos, todo quedó resuelto. Sin duda, una de las mejores experiencias que he vivido desde que estoy aquí...

Ayer y a pesar de no andar en las mejores condiciones de salud, disfruté de una de las mejores fiestas en el hostel. Un grupo de once uzbecos celebraron eso del (antiguo) nuevo año asiático en compañía de todos los demás. En su cultura, celebran el nuevo año dos veces (la primera vez el 1 de enero, y la segunda, el 21 de marzo, pues por tradicción se celebraba el nuevo año el día en el que la noche y el día tenían las mismas horas). Son gente que decidieron venir en comuna a finalizar sus estudios aquí (siendo todos amigos previamente). Evidentemente en su cultura el concepto de "grupo" cobra un papel mucho más fuerte que en la nuestra. Fue increíble, pues si bien siempre han "ido por su cuenta", ayer integraron a toda Europa en una sola nación en la mayor reunión colectiva que recuerdo en este hostel. Me sorprendió la comida, grandes cantidades de carne, ensalada y diferentes pasteles, todos ellos hechos de forma artesanal. Después llegaron los bailes uzbecos y canciones tradicionales. Fue una fiesta sana, sin alcohol, diferente e interesante.

Como se que las palabras siempre se quedarán en el aire, intentaré dar cada vez más importancia a los videos y las fotos, pues son recuerdos que hablan por si mismos de forma objetiva. Espero que los disfruteis.

PD. Mucha gente me ha dicho que me lee y espera mis actualizaciones. El gran motor que me empuja a escribir son mis lectores, así que por favor, si me has leído deja constancia por escrito. Para mí es absolutamente gratificante leer el 'feedback´de mis impresiones, pues al fin y al cabo esto es la red y se trata de compartir impresiones...

Un saludo a todos y gracias por seguirme.

Visu Labu,
Roberto










lunes, 1 de febrero de 2010

DÍA 3: Cuando calienta el sol... aquí en Jurmala... nanana

(Referido a ayer: no publicado por problemas con la conexion)

¡ Muy buenas gente!

Siento haber abandonado el blog durante una semana... Realmente me hubiera gustado poder seguir el ritmo de publicaciones con curiosidades letonas que llevaba, pero... ¡Maldito trabajo! ¿Vivir para trabajar? No, gracias.

Ciertamente, estar entre 8 y 9 horas en frente de un ordenador, llegar a casa y pensar en escribir algo... es un disparate semejante a ir en pantalones cortos por Letonia tan campante (verídico).

La jornada laboral es ciertamente agotadora (mi jefe es alemán). De 9 de la mañana a 6 de la tarde (en el mejor de los casos) programando... A decir verdad... qué poco productiva esa última hora en la que uno ya no sabe si le están hablando inglés, ruso, español, letón o si se encuentra sentado en la oficina, en medio de la nieve... o en las playas de Jurmala.

Os preguntareis, ¿Y por qué escribes hoy? No, no me han dado día libre (desafortunadamente)... Empecé a redactar ayer, y creo que ya es momento de publicar. A decir verdad, hoy ha sido un día agridulce, agrio porque no he pegado ojo en toda la noche, dulce porque en el trabajo hoy por fin he hecho algo productivo y el jefe parece haber quedado satisfecho. Como todo en esta vida, una de cal y otra de arena. Ayer, que me tocó comida con letonas de la empresa, hubo bastante cachondeo: Impagable la cara de las letonas al explicarles que en España para saludar se dan dos besos en la mejilla: ¿Dos besos a desconocidos? Qué locura les parecía... Y quién diría que eso es efusivo, más después de haber salido un sábado de fiesta por Riga y comprobar que esto es un total despiporre, en el buen sentido de la palabra, claro. Una de dos... o las monjas y mojigatos se quedan en casa el fin de semana, o l@s leton@s son la monda remonda... ¡Menuda forma de moverse! Si es que nunca he visto yo estos meneos en España... Curioso es que el prototipo de letona "cool" sabe hablar español, baila salsa y domina el flamenco. ¿Qué clase de diferencias hay entre los letones y los españoles?... ¡Ah sí!... ya sé... ¿tal vez que no son tan bocazas? Puestos a elegir, me quedo claramente con la gente del báltico: A medio camino entre lo parquedad nórdica y la impertinencia mediterránea, la gente letona es la combinación perfecta. Ni Riga es una ciudad ex-soviética más, ni la gente es fría, ni esto es un país de poca monta. Algún día publicaré algo hablando sobre algunas de las muchas similitudes que veo entre España y Letonia. Sí, creo que hay algo en común, pero dejadme más tiempo para averiguarlo y plasmarlo adecuadamente.


Hablando con Dana (encargada de RR.HH. en la empresa y gracias a la que estoy aquí), Letonia ha sido durante mucho tiempo un destino barato para europeos desenfrenados y sin escrúpulos (sobre todo ingleses) que se han dedicado a beber, buscar sexo y estropear monumentos. Vale que las letonas sean todas modelos, que el alcohol sea barato o que muchos pubs abran de semana y cierren a las 8 de la mañana... Pero por favor, ¡Riga es mucho más que eso!. Creo que los letones tienen la percepción de que no se les tiene nunca en cuenta en el exterior, que se les trata como el país de la UE donde Dios perdió la zapatilla. En la empresa en la que trabajo se ofrecen servicios de telecomunicaciones a diferentes países del mundo. ¿Sabeis como se introducen las llamadas? "Hola... soy Konstantins, llamo desde Rigatta, en Riga, Letonia, en el báltico, somos una empresa de Telecomunicaciones...". ¿Por qué tantas explicaciones?. Hay empresas que ni siquiera saben dónde está el país. Nadie sabe nada de Letonia... Mientras, los letones aceptan el inglés como segunda lengua y conocen muchísimas cosas de España, algunas como es de esperar, muy estereotipadas.

Reitero todo lo que me gusta Riga. A pesar de recorrer tantas veces los mismos sitios para ir a trabajar, la vuelta a casa siempre es una experiencia nueva: me pierdo entre las calles de la Riga antigua y todo es precioso. Riga está lleno de parques enormes con riachuelos helados. Esta semana las temperaturas han subido muchísimo... hablo de 20 grados más (y aún en números negativos). Por supuesto, salir ahora a la calle es una delicia, no se siente frío, aunque este invierno menos intenso no deja de ser un arma de doble filo... te tapas menos, consecuencia: la garganta se resiente. A -25 grados nunca coges resfriado... En cierto modo se echa de menos.... jajaja.

Con la subida de temperaturas, ayer Riga era una fábrica de chocolate: calles repletas de nieve sucia y amarronada que poco a poco iba siendo recogida por los pobres trajadores que usan las palas para retirarlo. Hoy ha nevado muchísimo más, la verdad es que está precioso, pero ya no hay forma de hace fotos sin meter el pie hasta la rodilla en nieve en las zonas en las que no está retirada. Hoy he sentido hasta miedo al pasear por las calles, pues cada poco había desprendimientos de nieve de los tejados, concretamente hubo dos seguidos momentos antes de pasar yo También he visto coches sepultados literamente en nieve (la gente usa zepillos especiales para retirarla) y muchísimos trabajadores por la ciudad intentando hacer habitable la ciudad entre tanto blanco. Fue muy gracioso ver como se liaban a martillazos en los tejados para romper el hielo colgante, hoy Riga amaneció en obras. ¿Crisis? Cuántos letones darían lo que fuese para trabajar amartillando hielo o retirando nieve... Ayer, en frente del hotel, vino un gran camión que pronto se cargó de nieve con la ayuda de una pala. Toneladas y toneladas...

El domingo, estuve en el "Parque Principado" letón. Ciertamente, aquí a parte de naranjas, mandarinas, atún y espaguetis españoles, también se vende ropa de cadenas españolas: véase Zara o Pull and Bear, que parecen ser bastante populares aquí a juzgar porque tienen más de un comercio repartido por la ciudad. Preguntando sobre el fin de las rebajas, la respuesta fue: ¡cuando nos den la orden desde España!... Y así es, pues Letonia está y estará relegada a obedecer las órdenes de otros países....

Hay un tema que me hace especial herida: el comportamiento absolutamente inmoral por parte de algunos de nuestros compatriotras, no obstante no voy a escribir nada al respecto. Tan solo diré que viajar significa conocer y respetar, no pisar... Desafortunadamente mucha de la gente que mueve los hilos son personas sin ningún tipo de escrúpulos. Mi más sentida despedida a todos ellos porque no me pienso unir a tales comportamientos.

Volviendo al domingo... tuve la oportunidad de disfrutar de un restaurante de comida letona, LIDO. Áltamente recomendable el sitio. ¿Por qué gastarse 16 euros en un maldito restaurante medieval con comida letona seca y cara, pudiendo comer en LIDO mas variedad , mas cantidad y mas rico? Recomendación: no ir a restaurantes del centro para turistas: Precios inflados injustamente, calidad cuestionable. En LIDO, acompañado de mis amigos centroeuropeos (aunque en este caso, eslovacos todos), comí muy pero que muy bien. Un gran buffet con mucha variedad y todo muy sabroso. También un centro recreativo al lado, muy bonito todo, especialmente aderezado con el blanco de la nieve.

Debo decir que en tantos días he recopilado bastantes fotos, la mayoría de noche (pues es cuando salgo de trabajar). Es por eso que muchas de ellas no tienen muy buena calidad. Hay días que he vuelto a casa con las manos absolutamente rojas de tanto turistear por ahí... Eso sí, evidenemente he aprendido a usar el móvil y las minúsculas teclas de la cámara digital con los guantes puestos. ¡A dios pongo por testigo que no volveré a tener que descongelar las manos a base de dar palmadas!


Riga, es algo así como el epicentro de la europa occidental, del este, los países nórdicos, Asia... Es por eso que en el hostel en el que estoy hay multitud de gente de muy diferentes nacionalidades. Aquí he conocido a gente de Georgia, Inglaterra, Alemania, Uzbequistán, España, Eslovaquia, República Checa, Italia, Bélgica, Francia, Polonia, Noruega, Suecia, Finlandia, Senegal... A decir verdad, pocas nacionalidades faltan aquí (quizás latinoamérica). Y a mí, que me parece interesantísimo aprender de otras culturas, disfruto muchísimo en las conversaciones multiculturales. Hoy mismo he propuesto hacer una especie de European Night (influencia de AEGEE, claro): es decir, que cada uno haga una presentación de su gastronomía con degustación incluida. Ya veremos si al final se hace, en cuyo caso quedará constatado en este blog.

Una de las curiosidades que he recolectado en estos días viene precisamente de Eslovaquia: ¿Sabeis como se celebra allí la Semana Santa? Bien, pues las chicas tienen que PAGAR dinero a los chicos para que ellos vengan después y las azoten con agua por todo el cuerpo. Evidentemente ellas no quieren, pero resulta curioso que tengan que pagar por algo así. Parece ser que en la capital, al ser menos rural todo, lo que se hace es que los chicos van tras las chicas y las llenan hasta las cejas de perfumes. Según dice la tradición, es para que estén más bellas... ¿Curioso, no?

Hay muchas curiosidades de las que disfrutar aquí en Letonia, y para el que no se lo crea: le reto a que venga y lo descubra por sí mismo. Y bien, con esto y las bonitas fotos que adjunto, concluyo mi tercera publicación...

Hasta la próxima!
Paldies, visu labu!