sábado, 13 de febrero de 2010

DIA 4: Melting snow...

¡Hola gente!

Lo sé... he tenido esto muy abandonado, pero este fin de semana he hecho un esfuerzo por actualizar. Ha pasado tanto tiempo que supongo que podría contar muchísimas cosas. Hacerlo en detalle me llevaría demasiado trabajo. Quizá debería reducir la cantidad e incluso calidad de mis entradas con el fin de informar un poco más...

Decir que hace unas semanas tenía preparado un artículo casi listo para publicar, pero por problemas de la conexión y posterior falta de tiempo no pude, por tanto ya se me queda el contenido demasiado antiguo y sería publicar sensaciones demasiado pasadas.

Con el paso del tiempo, por supuesto he adquirido una opinión mucho más madura del país en donde vivo: La diferencia entre turista y residente es mucho mayor de lo que me imaginaba.
El turista NUNCA puede llegar a tener una opinión suficientemente contrastada de los sitios que visita: un día de sol puede hacerte pensar que estas en una ciudad maravillosa, un día de lluvia puede llevarte a creer que has llegado al lugar equivocado. Ni tanto ni tan calvo, conocer una ciudad, igual que conocer a las personas, intregrarte en la cultura, conocer un lenguaje, etc... lleva tiempo. No soy el hombre que más sabe de Letonia, ni el que menos. Tan solo he vivido y convivido en Riga con montón de gente de diferentes culturas y países durante dos meses. En inglés, la situación que estoy viviendo tiene una definición bien exacta: "melting pot".

Letonia es un país de contrastes: de precios locos, de gente amable y desagradable, pobres, ricos, guapas y feos, de blanco y negro... En definitiva, un país realmente interesante. Si un turista medio llegara en estos precisos momentos a Riga, de seguro se llevaría una impresión muy negativa de la ciudad y su gente. En estos momentos la ciudad está en uno de sus peores momentos: Después de una semana de nevadas muy intensas, las temperaturas de repente se han disparado a valores por encima de los cero grados (lo cual aquí es calor)... Esto significa que toda la nieve que tapaba las calles totalmente días atrás está deshaciendose. Esto supone que todo está humedo, encharcado, marrón... la poca nieve que queda está sucia, amarronada, grisácea... El día tampoco acompaña: es gris y por primera vez llueve (¡hay gente con paraguas!). En estos momentos tengo la sensación de haber vivido tres inviernos: el comienzo del asturiano, el letón y ahora de nuevo otro asturiano.

El clima afecta seriamente al ser humano. La gente en los países bálticos es fría, como frio lo es el tiempo. Aun tengo en mi mente la imagen de ese bebé en carricoche al que sonreí (tal cual hacemos en España), a lo que una mirada absolutamente fría y congelada respondió. Creo que en ese momento comprendí que el carácter de las personas es en gran medida algo cultural y se desarrolla bien temprano. En días grises yo también me veo afectado y en soleados me siento contento y soy extovertido; sureños o del norte, a todos nos pasa. No obstante, no quiero dar la sensación de que Letonia es un país gris. Todo lo contrario, las dos semanas pasadas si bien nevó mucho, gran parte de los días disfrutamos de un sol radiante (es por ello que he podido sacar fotos bien bonitas).

Volviendo a la situación del país: Letonia es un país totalmente en banca rota. Sin embargo, los precios siguen locos. Me refiero: salarios de los funcionarios recortados a la mitad, condiciones laborales de explotación, precios de los productos básicos ligeramente inferiores a los españoles, ropa y productos electrónicos caros... Es inexplicable cómo la gente puede vivir. Hablamos de crisis en España, pero me gustaría que alguien experimentara esto para saber lo que es realmente crisis y lo que es quejarse por vicio... Aquí hay muchísima gente sin techo y con poco que comer. Eso, a unas temperaturas tan duras como estas, supone una situación de peligro para mucha gente sin techo. En las ocasiones que me he alejado algo de las zonas más turísticas, es increíble ver lo pobre que es la gente y las condiciones tan deprimentes en las que viven. El sueldo letón medio debe andar por los 400 euros, aunque quizá en Riga sea algo mayor. Conocí a una guía de hostel que cobraba 1,5 lats por hora trabajando doce horas al día. Es decir, 2.1 euros la hora...
Imagino esta situación de pobreza en España, y creo que nadie saldríamos vivos por entre las calles. Aquí, para lo que es la situación, la convivencia es buena y nunca he tenido problemas. Que no cunda el pánico, ¡Riga no es peligroso!

La picardía española en Letonia no es tan acusada. En situaciones similares, los españoles intentaríamos sacar dinero por todas partes, aquí también se hace, pero no de la misma forma que podría imaginar en un país del sur. Riga es conocida por ser la Bangkok europea: en otras palabras, las discotecas están repletas de chicas exuberantes que son prostitutas. En cualquier caso, tan solo es cuestión de aplicar el sentido común para saber quienes lo son y quienes no, o cómo debes comportarte para que no te ofrezcan masajes eróticos, sexo a precios de escándalo o que los mendigos te pidan limosna (por cierto, la niña del letonorcista ha venido a mí muchas veces más sin éxito por su parte). Simplemente es cuestión de cabeza, en todo este tiempo nunca he tenido problemas. Este tipo de gente huele a los turistas, su forma de mirar... Cuando vives en una ciudad, adquieres un comportamiento distinto.

En Letonia está prohibido beber bebidas alcohólicas en la calle o tan solo mostrarlas al exterior si no están dentro de una bolsa. También está prohibidísimo mear en la calle. ¿Qué ocurre? La cultura en España es distinta. En España se mea en la calle... suena feo decirlo, pero es así. Los días de fiesta se mea entre los contenedores y en general, cuando entra el "apretón" se hace, todo a pesar de que hay mil cafeterías y bares en los que entrar y hacerlo. En Letonia, a parte de que se te puede congelar alguna parte noble... te puede caer una multa de 10 lats (14 euros). Sin embargo, existe una tarifa de turista que es 20 lats (muchas veces cobrada por los policías en dinero negro). También existe la tarifa de turista borracho, pues debido a la crisis, los policías se andan con mucho ojo para sacar los cuartos a los extranjeros que se pasan de listos. De nuevo una palabra: cabeza. En cualquier país civilizado, si aplicas el sentido común, nada de esto tiene por qué pasarte. Riga ofrece experiencias maravillosas al viajero si éste se comporta civilizadamente y no espera que la cultura sea igual a la del país del que procede (para eso, bien puedes quedarte sentado en tu casa). Cuando vives en un lugar nuevo, debes respetar la cultura del nuevo país y con esto, de seguro no tendrás ningún problema: Como mucho, los mismos que podrías vivir en tu propio país, lo cual ya depende de tus habilidades sociales y buena suerte.

Una curiosidad, ¿sabiais que en Letonia se separan letones y rusos en el colegio? Tanto en los países bálticos como en gran parte de Asia, el ruso tiene un papel fundamental. En Letonia todo el mundo habla o al menos comprende ruso, sin embargo no ocurre así con el letón. En términos porcentuales, el 40% de la población es de origen ruso, el resto locales. Evidentemente desde el gobierno se intentan políticas para combatir el ruso e implantar el letón. Esto provoca conflictos por ambas partes: gran parte de los letones odia a los rusos y éstos a su vez a los letones. Para echar más leña al fuego, en Rusia las importaciones procedentes de Letonia o Lituania están bloqueadas. Por otro lado, desde el gorbierno letón la justificación ofical de la separación de ambos grupos en la escuela es: "en un grupo de letones, con que tan solo haya un ruso, hará que todos hablen en ruso". Y bien, cierto o no, la sociedad se sigue dividiendo así en todos los aspectos de la vida: restaurantes rusos/letones, discotecas rusas/letonas... No es un temal banal, casi todas las personas de origen ruso o letón que he conocido tienen un posicionamiento: "los letones no son agresivos, sino los rusos cuando beben", "los rusos son gente alegre, los letones son secos y responden de malas formas", "¿por qué tengo que aprender letón en la escuela si soy rusa?"... Frases como estas son típicas entre locales y he tenido ocasión de escucharlas, no se trata de ningún tipo de invención...

Pues bien, cambiando de tercio hacia temas más distendidos... No es mi intención aburrir o de que alguien se canse de escuchar mi propia visión de Riga, por tanto también hablaré de acontecimientos y mis relaciones personales aquí.
Algún día trataré en detalle este tema. De momento decir que sé que me llevaré algunos amigos de aquí. Hay muchísimas personas a las que conozco, y se que las relaciones serán mas intensas justo en el momento que me vaya, pero de seguro se que la experiencia habrá merecido la pena.

Durante todo este tiempo en el hostel hemos hecho diferentes comidas culturales. Desafortunadamente no tengo demasiadas fotos de estos encuentros, por lo que a partir de ahora prometo pegarme más a la cámara en estas ocasiones. Que recuerde, me han invitado a degustar comida italiana, de Sri Lanka, georgiana, rusa, letona, sushi... Y en otras muchas ocasiones simplemente platos internacionalmente conocidos. Cocinar para todos es una sana costumbre que estoy aprendiendo aquí. Es algo solidario y que realmente nos hace ahorrar, puesto que cocinar para más personas es siempre más económico. En gratitud a todos estos platos, yo también decidí organizar mi propia cena gastronómica. Así, a parte de la primera "sangría party" que los dos españoles que estamos en el hostel organizamos, hace un par de días yo mismo preparé unas cuantas tortillas y arroz con leche para el resto. Empleé algo así como tres o cuatro horas y varias cajas de huevos, leche y aceite, pero el resultado bien mereció la pena, en especial porque casi todo el mundo me felicitó especialmente por las tortillas, que a decir verdad salieron en su punto. Con esto, pude subir el pabellón español y demostrar que no era el mal cocinero que todos pensaban después de algún desastroso y desafortunado incidente con el pescado.

Cambiando de tercio, debo mencionar la visita de un amigo, Chamo. Hace una semana él y sus amigos pasaron cinco días por tierras letonas, venidos desde alemania. Lamento que se llevaran una mala impresión del país debido a que toparon con todas las prostitutas y mendigos posibles... La explicación: grupo de solo hombres, españoles y mucho ruido... Para los letones el ruido excesivo en determinadas situaciones es muy ofensivo. No obstante, creo que todos nos llevamos la experiencia positiva de haber conocido a los locos ingleses (uno de ellos pidió matrimonio a la camera de Albert's pub, jajjaj). También fue memorable la visita a Jurmala, de la que todos nos hemos llevado un buen recuerdo. Jurmala es el lugar de vacaciones de los letones en verano, ese donde tuestan sus blancos cuerpos al sol y donde se refrescan en el agua; todo ello a pesar de que en invierno el agua está absolutamente congelado (especialmente este año). Es por eso que tuvimos la ocasión de andar sobre las aguas del báltico helado sin peligro alguno y disfrutando de un día de sol radiante, por lo cual las fotos que tomamos fueron increíbles (como podreís observar).

También comentar la visita a Lituania, pues ha sido otra experiencia inolvidable. Esto es algo que ya había oído previamente (así que espero que no sea un prejuicio mío): mi impresión es que los lituanos son tremendamente más amables que los letones, lo cual no quita que mantengan las distancias de primeras. Los bálticos son personas poco expresivas y de comportamiento pasivo pero amables, pues te ofrecen todo lo que tienen sin pedirte nada a cambio. Cuando les conoces un poco más, sabes que son iguales que tú.
En resumidas cuentas, la historia es que, sin comerlo ni beberlo, acabé en una pequeña ciudad lituana (Panavenezys) con gente que conocía de poco, tan solo me invitaron en un gesto de tremenda amabilidad y por supuesto accedí. En compañía de Aivaras, Cristina y Karina pude disfrutar de una ciudad con poco encanto, industrial, pero interesante por lo que me contaban de ella. Lituania es un país también en crisis pero mucho menos pobre (no ví mendigos), de salarias bajos pero más altos que los letones y precios muy baratos (al menos para mi bolsillo). Lo más curioso de todo es que los padres de Aivaras estaban esperándome con una gran sopa lituana (carne, queso, verduras). También me ofrecieron dormir porque se hizo tarde, y por si no era suficiente, a la mañana siguiente me ofrecieron un gran desayuno con tortilla de bacon y otras especias, añadido a otro nuevo tazón de sopa lituana. ¿Alguien se puede imaginar la misma situación en España? Sin conocerme me dieron de todo ¡hasta zapatillas y un cepillo de dientes nuevo!... Evidentemente no me lo podía creer. La madre no hablaba inglés, pero gracias a las traducciones simultáneas de mis amigos lituanos, todo quedó resuelto. Sin duda, una de las mejores experiencias que he vivido desde que estoy aquí...

Ayer y a pesar de no andar en las mejores condiciones de salud, disfruté de una de las mejores fiestas en el hostel. Un grupo de once uzbecos celebraron eso del (antiguo) nuevo año asiático en compañía de todos los demás. En su cultura, celebran el nuevo año dos veces (la primera vez el 1 de enero, y la segunda, el 21 de marzo, pues por tradicción se celebraba el nuevo año el día en el que la noche y el día tenían las mismas horas). Son gente que decidieron venir en comuna a finalizar sus estudios aquí (siendo todos amigos previamente). Evidentemente en su cultura el concepto de "grupo" cobra un papel mucho más fuerte que en la nuestra. Fue increíble, pues si bien siempre han "ido por su cuenta", ayer integraron a toda Europa en una sola nación en la mayor reunión colectiva que recuerdo en este hostel. Me sorprendió la comida, grandes cantidades de carne, ensalada y diferentes pasteles, todos ellos hechos de forma artesanal. Después llegaron los bailes uzbecos y canciones tradicionales. Fue una fiesta sana, sin alcohol, diferente e interesante.

Como se que las palabras siempre se quedarán en el aire, intentaré dar cada vez más importancia a los videos y las fotos, pues son recuerdos que hablan por si mismos de forma objetiva. Espero que los disfruteis.

PD. Mucha gente me ha dicho que me lee y espera mis actualizaciones. El gran motor que me empuja a escribir son mis lectores, así que por favor, si me has leído deja constancia por escrito. Para mí es absolutamente gratificante leer el 'feedback´de mis impresiones, pues al fin y al cabo esto es la red y se trata de compartir impresiones...

Un saludo a todos y gracias por seguirme.

Visu Labu,
Roberto










lunes, 1 de febrero de 2010

DÍA 3: Cuando calienta el sol... aquí en Jurmala... nanana

(Referido a ayer: no publicado por problemas con la conexion)

¡ Muy buenas gente!

Siento haber abandonado el blog durante una semana... Realmente me hubiera gustado poder seguir el ritmo de publicaciones con curiosidades letonas que llevaba, pero... ¡Maldito trabajo! ¿Vivir para trabajar? No, gracias.

Ciertamente, estar entre 8 y 9 horas en frente de un ordenador, llegar a casa y pensar en escribir algo... es un disparate semejante a ir en pantalones cortos por Letonia tan campante (verídico).

La jornada laboral es ciertamente agotadora (mi jefe es alemán). De 9 de la mañana a 6 de la tarde (en el mejor de los casos) programando... A decir verdad... qué poco productiva esa última hora en la que uno ya no sabe si le están hablando inglés, ruso, español, letón o si se encuentra sentado en la oficina, en medio de la nieve... o en las playas de Jurmala.

Os preguntareis, ¿Y por qué escribes hoy? No, no me han dado día libre (desafortunadamente)... Empecé a redactar ayer, y creo que ya es momento de publicar. A decir verdad, hoy ha sido un día agridulce, agrio porque no he pegado ojo en toda la noche, dulce porque en el trabajo hoy por fin he hecho algo productivo y el jefe parece haber quedado satisfecho. Como todo en esta vida, una de cal y otra de arena. Ayer, que me tocó comida con letonas de la empresa, hubo bastante cachondeo: Impagable la cara de las letonas al explicarles que en España para saludar se dan dos besos en la mejilla: ¿Dos besos a desconocidos? Qué locura les parecía... Y quién diría que eso es efusivo, más después de haber salido un sábado de fiesta por Riga y comprobar que esto es un total despiporre, en el buen sentido de la palabra, claro. Una de dos... o las monjas y mojigatos se quedan en casa el fin de semana, o l@s leton@s son la monda remonda... ¡Menuda forma de moverse! Si es que nunca he visto yo estos meneos en España... Curioso es que el prototipo de letona "cool" sabe hablar español, baila salsa y domina el flamenco. ¿Qué clase de diferencias hay entre los letones y los españoles?... ¡Ah sí!... ya sé... ¿tal vez que no son tan bocazas? Puestos a elegir, me quedo claramente con la gente del báltico: A medio camino entre lo parquedad nórdica y la impertinencia mediterránea, la gente letona es la combinación perfecta. Ni Riga es una ciudad ex-soviética más, ni la gente es fría, ni esto es un país de poca monta. Algún día publicaré algo hablando sobre algunas de las muchas similitudes que veo entre España y Letonia. Sí, creo que hay algo en común, pero dejadme más tiempo para averiguarlo y plasmarlo adecuadamente.


Hablando con Dana (encargada de RR.HH. en la empresa y gracias a la que estoy aquí), Letonia ha sido durante mucho tiempo un destino barato para europeos desenfrenados y sin escrúpulos (sobre todo ingleses) que se han dedicado a beber, buscar sexo y estropear monumentos. Vale que las letonas sean todas modelos, que el alcohol sea barato o que muchos pubs abran de semana y cierren a las 8 de la mañana... Pero por favor, ¡Riga es mucho más que eso!. Creo que los letones tienen la percepción de que no se les tiene nunca en cuenta en el exterior, que se les trata como el país de la UE donde Dios perdió la zapatilla. En la empresa en la que trabajo se ofrecen servicios de telecomunicaciones a diferentes países del mundo. ¿Sabeis como se introducen las llamadas? "Hola... soy Konstantins, llamo desde Rigatta, en Riga, Letonia, en el báltico, somos una empresa de Telecomunicaciones...". ¿Por qué tantas explicaciones?. Hay empresas que ni siquiera saben dónde está el país. Nadie sabe nada de Letonia... Mientras, los letones aceptan el inglés como segunda lengua y conocen muchísimas cosas de España, algunas como es de esperar, muy estereotipadas.

Reitero todo lo que me gusta Riga. A pesar de recorrer tantas veces los mismos sitios para ir a trabajar, la vuelta a casa siempre es una experiencia nueva: me pierdo entre las calles de la Riga antigua y todo es precioso. Riga está lleno de parques enormes con riachuelos helados. Esta semana las temperaturas han subido muchísimo... hablo de 20 grados más (y aún en números negativos). Por supuesto, salir ahora a la calle es una delicia, no se siente frío, aunque este invierno menos intenso no deja de ser un arma de doble filo... te tapas menos, consecuencia: la garganta se resiente. A -25 grados nunca coges resfriado... En cierto modo se echa de menos.... jajaja.

Con la subida de temperaturas, ayer Riga era una fábrica de chocolate: calles repletas de nieve sucia y amarronada que poco a poco iba siendo recogida por los pobres trajadores que usan las palas para retirarlo. Hoy ha nevado muchísimo más, la verdad es que está precioso, pero ya no hay forma de hace fotos sin meter el pie hasta la rodilla en nieve en las zonas en las que no está retirada. Hoy he sentido hasta miedo al pasear por las calles, pues cada poco había desprendimientos de nieve de los tejados, concretamente hubo dos seguidos momentos antes de pasar yo También he visto coches sepultados literamente en nieve (la gente usa zepillos especiales para retirarla) y muchísimos trabajadores por la ciudad intentando hacer habitable la ciudad entre tanto blanco. Fue muy gracioso ver como se liaban a martillazos en los tejados para romper el hielo colgante, hoy Riga amaneció en obras. ¿Crisis? Cuántos letones darían lo que fuese para trabajar amartillando hielo o retirando nieve... Ayer, en frente del hotel, vino un gran camión que pronto se cargó de nieve con la ayuda de una pala. Toneladas y toneladas...

El domingo, estuve en el "Parque Principado" letón. Ciertamente, aquí a parte de naranjas, mandarinas, atún y espaguetis españoles, también se vende ropa de cadenas españolas: véase Zara o Pull and Bear, que parecen ser bastante populares aquí a juzgar porque tienen más de un comercio repartido por la ciudad. Preguntando sobre el fin de las rebajas, la respuesta fue: ¡cuando nos den la orden desde España!... Y así es, pues Letonia está y estará relegada a obedecer las órdenes de otros países....

Hay un tema que me hace especial herida: el comportamiento absolutamente inmoral por parte de algunos de nuestros compatriotras, no obstante no voy a escribir nada al respecto. Tan solo diré que viajar significa conocer y respetar, no pisar... Desafortunadamente mucha de la gente que mueve los hilos son personas sin ningún tipo de escrúpulos. Mi más sentida despedida a todos ellos porque no me pienso unir a tales comportamientos.

Volviendo al domingo... tuve la oportunidad de disfrutar de un restaurante de comida letona, LIDO. Áltamente recomendable el sitio. ¿Por qué gastarse 16 euros en un maldito restaurante medieval con comida letona seca y cara, pudiendo comer en LIDO mas variedad , mas cantidad y mas rico? Recomendación: no ir a restaurantes del centro para turistas: Precios inflados injustamente, calidad cuestionable. En LIDO, acompañado de mis amigos centroeuropeos (aunque en este caso, eslovacos todos), comí muy pero que muy bien. Un gran buffet con mucha variedad y todo muy sabroso. También un centro recreativo al lado, muy bonito todo, especialmente aderezado con el blanco de la nieve.

Debo decir que en tantos días he recopilado bastantes fotos, la mayoría de noche (pues es cuando salgo de trabajar). Es por eso que muchas de ellas no tienen muy buena calidad. Hay días que he vuelto a casa con las manos absolutamente rojas de tanto turistear por ahí... Eso sí, evidenemente he aprendido a usar el móvil y las minúsculas teclas de la cámara digital con los guantes puestos. ¡A dios pongo por testigo que no volveré a tener que descongelar las manos a base de dar palmadas!


Riga, es algo así como el epicentro de la europa occidental, del este, los países nórdicos, Asia... Es por eso que en el hostel en el que estoy hay multitud de gente de muy diferentes nacionalidades. Aquí he conocido a gente de Georgia, Inglaterra, Alemania, Uzbequistán, España, Eslovaquia, República Checa, Italia, Bélgica, Francia, Polonia, Noruega, Suecia, Finlandia, Senegal... A decir verdad, pocas nacionalidades faltan aquí (quizás latinoamérica). Y a mí, que me parece interesantísimo aprender de otras culturas, disfruto muchísimo en las conversaciones multiculturales. Hoy mismo he propuesto hacer una especie de European Night (influencia de AEGEE, claro): es decir, que cada uno haga una presentación de su gastronomía con degustación incluida. Ya veremos si al final se hace, en cuyo caso quedará constatado en este blog.

Una de las curiosidades que he recolectado en estos días viene precisamente de Eslovaquia: ¿Sabeis como se celebra allí la Semana Santa? Bien, pues las chicas tienen que PAGAR dinero a los chicos para que ellos vengan después y las azoten con agua por todo el cuerpo. Evidentemente ellas no quieren, pero resulta curioso que tengan que pagar por algo así. Parece ser que en la capital, al ser menos rural todo, lo que se hace es que los chicos van tras las chicas y las llenan hasta las cejas de perfumes. Según dice la tradición, es para que estén más bellas... ¿Curioso, no?

Hay muchas curiosidades de las que disfrutar aquí en Letonia, y para el que no se lo crea: le reto a que venga y lo descubra por sí mismo. Y bien, con esto y las bonitas fotos que adjunto, concluyo mi tercera publicación...

Hasta la próxima!
Paldies, visu labu!

domingo, 24 de enero de 2010

DÍA 2: La niña del "letonorcista"









Segundo día en Riga… y ya me siento como en casa.

Pensé que quizá no sería necesario elaborar una nueva publicación tan pronto, pero el día ha dado para tanto que no puedo seguir acumulando vivencias de este modo sin reflejarlas.

En primer lugar decir que he pasado frío, mucho frío anoche. Desconozco el concepto que los letones tienen de calefacción, pero desde luego no es el que a mí me enseñaron. Ayer dormí en mi habitación, aproximadamente a una temperatura similar a la que se puede disfrutar en las calles de Gijón: calcetines largos, pantalones y camiseta térmica, pantalón de pijama encima, camiseta larga,bufanda , cuatro mantas y uso intermitente del secador: nada era suficiente… Pero ¡tranquilidad!, esta situación se solucionará el lunes cuando la dueña del hostel vuelva. Por el momento, desde recepción me siguen ofreciendo más mantas, a lo que educadamente respondo: “No gracias, con seis ya tengo suficiente ¬¬”… Conste que no soy el único que pasa frío, los eslovacos duermen con 4 estufas y esta mañana ya negocié la compra ambulante de una de ellas.

Por el contrario, en la calle soporto largas horas de congelación con mi fantástica cazadora de Decathlon … Tan solo siento congeladas las manos; y todo a pesar de los valiosos guantes llegados desde tierras eslovenas. Es inevitable no sentir frío en ellas pasadas varias horas al aire letón (como curiosidad, en estos momentos hay -25ºC; y por mí puede seguir bajando, pues a estas alturas, ¿Quién habría de preocuparse de sentir más frío cuando ya se ha tocado techo?).
Reflexiones varias, hablando en serio… yo me pregunto: ¿para qué sirven las neveras aquí si no es para calentar las manos en ellas? Esa sensación de ir a coger el chope y decir: uhmmm ¡qué gustito!... Desde que estoy aquí, desconozco eso de: “acabo de comprar el zumo en el supermercado, ¡espera un rato que lo pongo a enfriar en la nevera!” Pues digo yo, ¿Qué necesidad hay de tomar el zumo caliente?
Bien, me he dado cuenta de que llevo varios párrafos escritos y aun no he hablado más que del frío. Yo sé que pronto dejará de ser una noticia, la aclimatación está llegando. No me deja de sorprender oír a una inglesa decir que tiene los pies congelados o a un noruego hablando de que este invierno es muy duro… Yo debí mentalizarme en un infierno helado tal, que nada me parece suficiente. ¡Seguid echando hielo en la hoguera, letones, seguid así, quiero llegar a -40 grados y decir que sobreviví!

Cambiando de tema, anoche me dormí escuchando la radio letona... He de decir que esas melodias ruso-letonas retro… ¡son fantásticas!, a partir de ahora soy fan de “Latvijas-Radio” y en el momento en el que aprenda a captar los títulos de las canciones, no tardaré en postearlas.

Los letones, son ante todo, gente muy trabajadora. Eso sí, para el que no lo sepa, el paro aquí es el más alto de toda la Unión Europea, todo ello a pesar de que tan solo un año atrás Letonia contaba con la mayor tasa de productividad (España está en cabeza, pero a la cola… es decir, trabajamos más horas, rindiendo menos. En otras palabras, un letón produce en cuatro horas lo que un español hace en ocho. A dónde va el dinero luego… es harina de otro costal). Señalar que los supermercados están abiertos todos los días de la semana, ¡también los domingos! Y lo más gracioso es que esto no es un capricho letón, pues compañeros del hostel respondieron ante mi sorpresa: “claro, ¿y por qué iban a cerrar un domingo?” Santo cielo… ¿eso no es explotación?... En cualquier caso, la cajera del “super” ya me conoce y me habla en inglés como puede. Esa mujer da algo de miedo… sus movimientos espasmóticos en la silla mientras pasa los productos por la cinta, son cuanto menos, inquietantes. Pobre de mí, creyendo que enfurecería por meter galletas al peso en una bolsa sin etiquetar, comprar un queso de 15.8 Kg y no saber ni decir “hola” en letón.... Pero no, tan solo me cobra con una sonrisa, ofreciéndome una bolsa mayor para transportar mis compras al por mayor: bote con melocotones al almíbar de varios kilos, queso letón que es una cuarta parte de mi peso... Parezco un auténtico obseso de las compras, pues mientras yo lleno mi carro con botes gigantes “super cena” (así se dice oferta en letón), los autóctonos llevan a lo sumo tres productos. Una de dos: O les escasea el dinero o compran como las gallinas: a picotazos.

Hoy, de nuevo me han faltado rayos de luz para poder fotografiar todo lo que me hubiese gustado. Sí, debería madrugar más si no quiero verme relegado a no disfrutar del sol nunca más. No obstante, señalo que no es ningún trauma eso de modificar el concepto de “las cinco de la tarde” por “las cinco de la noche”. Sencillamente anochece una hora antes que en España, eso es todo.

En mi tour por la vieja ciudad de Riga, he conocido sitios fascinantes… Adoro sus callejones estrechos y también los tejados inclinados repletos de nieve incrustada. El casco histórico es como una ciudad de cuento y apuesto la cabeza a que cualquier persona quedaría asombrada entre tanta belleza. Soy fan total y absoluto del parque “Bastejkalns” (por cierto, ayer se me olvidó comentar que vi cómo una pareja de novios plasmaban su reportaje fotográfico en uno de los puentes, tengo foto). No me canso de pasear por “Bastejkalns” ya sea de día o de noche, en cada momento tiene un encanto diferente. En medio, hay un espacio enorme en el que se sitúa el monumento en honor a la liberación letona, algo así como la estatua de la libertad. Es realmente impresionante y emotivo. Fue construido entre los años 1931-1935; años después Letonia volvería a estar sometida bajo el dominio de la URSS y la independencia que ahora conocen como país no llegaría hasta el año 1991. En el parque, hay algunas rocas con flores, banderas inglesas, rusas, letonas y también alemanas (si mal no recuerdo), ¿será en homenaje a los muertos en la Segunda Guerra Mundial? En cualquier caso, es un auténtico lujo poder ver todo esto tan solo deslizando las cortinas de mi habitación. Nunca me he sentido tan privilegiado por vivir donde vivo. No tengo que recorrer ni una manzana para llegar hasta los mejores restaurantes, grandes almacenes o los rincones más pintorescos de Riga. Ahora sé que cinco meses no son nada. ¿Por qué acorté mi estancia de siete a cinco meses?, ¿¿por queeé???

Debo decir que no me he resistido a la tentación de pisar un río helado y caminar unos cuantos metros. Esta misma tarde lo he hecho, y ha sido una experiencia única. También lo ha sido al fin poder realizar un poco de turismo libre, descubriendo nuevos lugares. He llegado hasta uno de los grandes puentes que atraviesa el gran río que baña la ciudad y la parte en dos, tomando instantáneas fantásticas a pesar de la incipiente oscuridad. Un extenso y anchísimo río helado sobre el que alguien escribió, desconozco si en letón o quizá en ruso, pues tenía dimensiones tales que era imposible tener una visión completa desde el puente. Está claro que era un mensaje importante, solo inteligible a vista de pájaro letón-ruso. Aclaración, no caminé sobre el río grande, sino sobre otro más pequeño.

Cuando mis manos (cubiertas con guantes) alcanzaron igualmente un rojo de alerta, debí meterme en una cafetería y así lo hice. Buena suerte la mía que topé con el café de alta gama letón, pues uno con leche por 1,60 euros, no parece especialmente barato. En cualquier caso, todo mi cuerpo lo agradeció. En el restaurante, los camareros muy agradables, hablaban todos en inglés perfecto. Es increíble lo del inglés aquí, todo el mundo, grandes y viejos, gordos y flacos… todos hablan inglés. A todo esto, ¿por qué los policías letones de los centros comerciales tienen 16 años? Dios mío… si hasta uno de ellos tenía mostachote pelocho de los que salen en la adolescencia…

Tras el café, llegó la parte interesante, morbosa. Paseo por el parque… videos varios. A destacar, el padre letón enseñando a su hijo a deslizarse sobre una pendiente helada en mi parque favorito… otros tantos niños letones haciendo lo propio pero sin tutor… y ¡tachán! De nuevo la mendiga rubia de ayer. De nuevo hablar de la mendicidad… Bien, pues van dos mendigos por día, y no falla. Por la mañana, al salir por la puerta del hostel, una ancianita bondadosa y pobre, pidiendo dinero. Me gusta escucharles, saber por qué piden. No hay trabajo, no hay dinero, no tienen para comer… Y no, no son gente alcóholica, vaga, especialmente mal vestida o con una navaja debajo de la manga. Son gente humilde que se han quedado sin trabajo, que no pueden vivir con el sueldo mínimo letón… eso sumado a las injustas retenciones del 34% que el gobierno aplica sin reservas a todos los sueldos del país, ya sean ricos o pobres, gordos o flacos. Bien, pues volviendo al tema de la chica rubia, esa a la que a partir de ahora denominaré la “niña del letonorcista”… ¡me volvió a pillar por banda!. Lo más curioso, estaba grabando un video de mi parque preferido… cuando zás… “blablija, blabija, blijabla” (aquí, todo acaba por “lija”)… “¿Cómo, tu otra vez?” Le dije: “Ayer también me viniste a pedir, ¿recuerdas?” "Sí… pero mis padres blablija, blijablija… mi madre no trabaja… y necesito comer y darle dinero". Esta vez la chica lloraba, lágrima incluida. Le volví a decir que no podía, que me era imposible ayudar a toda la gente que me pedía, que no es poca. La chica, se volvió de nuevo histérica y decidió que iría conmigo hasta que le diera algo. ¿Cómo deshacerme de ella? Tuve que decirle en tono contundente que se fuera: “go out!”, ella subió el tono también y me dijo lo mismo. No daba crédito, ¿qué clase de mendigos sublevados son estos? Me enfadé evidentemente y la situación se tornó tensa. Al estar sobre un camino empinado y con el suelo bastante helado, temí que en cualquier momento tuviera la brillante idea de darme un empujón y hacerme resbalar, pero afortunadamente no se atrevió ante mi mirada asesina mediterránea… Se fue echándome un escupitajo. Creo que la próxima vez que venga un mendigo y me pida de comer, le invitaré a un McDonals y empezaré a abrir oídos para conocer de una vez por todas qué está pasando en este país…

Bien… pues contadas mis últimas cruzadas, me temo que debo poner fin a ésta mi segunda publicación, eso sí, no sin antes agradecer los comentarios de ayer y en recompensa, agregar unas cuantas fotos y el video de la niña del "letonorcista”. Podreis disfrutar de los primeros segundos, cuando la chica se acerca y empieza a contarme su vida. Si alguien necesita traducción, que la pida. Realmente tampoco yo soy capaz de entender todo lo que dice. Sin embargo, no está grabada la parte en la que la situación se volvió tensa: ¡Quien me mandaría apagar la cámara! Sé que no me lo perdonareis y sin duda prometo ser más ávido para la próxima...

En espera de seguir almacenando anécdotas dignas de mención y material jugoso para el blog, se despide atentamente este letón mediterráneo… Disfrutad del video.
Visu labu!

sábado, 23 de enero de 2010

DÍA 1: En busca de la identidad letona





































Hola gente,
Al fin me he animado a comenzar un blog. Se trata de una idea que ya tenía en mente desde mucho tiempo atrás. Razones para no haberme animado antes:
¿Qué clase de publicaciones hacer para mantener una cierta periocidad?
¿a quién puede interesarle lo que yo escriba?

Ya que alguna gente me han sugerido que escriba, sumado a los sentimientos que me empujan a hacerlo, intentaré más o menos, mal que bien, con mayor o menor fortuna, plasmar mis vivencias en la que durante cinco meses será mi ciudad, Riga.

Antes de empezar, debo decir que tengo la escritura oxidada. Me he pasado cuatro años en una facultad en la que todo lo que difiere de lo objetivo, es opaco. En contraposición, todo lo que escriba de aquí en adelante será subjetivo y transparente.

¿Riga, Letonia? Es pronto para juzgar. Riga es una ciudad con encanto, no podría definirla de otro modo. Me estoy moviendo en un radio muy reducido. Esto es porque tengo a mano todo lo que necesito para sentirme cómodo: un gran hostel, restaurantes, centros comerciales, unas buenas vistas, un entorno multicultural y otro estilo de vida.

Esta mañana me he levantado tarde, y he ordenado tantas cosas... que he temido que la noche cayera encima sin poder disfrutar del sol que durante todo el día ha iluminado Riga, haciendo que brillara entre tanta nieve. ¿Qué decir del frío? El frío es bestial. Dicen por ahí que anoche se alcanzaron -30 grados. Ahora mismo estamos a -23. La calefacción del hotel calienta tanto como una cerilla... y entra frío por entre la ventana. ¿Me estoy quejando? Nadie me engañó con este tema, y sinceramente, es muchísimo más llevadero de lo que me esperaba; y todo a pesar de que amanecí sepultado debajo de 4 mantas y tuve que tirar de secador para calentar las partes más nobles del cuerpo. Vale, de acuerdo... además también dormí con ropa térmica y pijama. En Letonia empiezas a sentir partes del cuerpo a las que antes no prestabas atención, por ejemplo: las orejas, los mofletes, el bigote y en general cualquier parte del cuerpo que dejes al descubierto... Yo me he llegado a plantear la posibilidad de que se congelen las lágrimas de los ojos estando mas de 15 minutos en la calle. Sí, hace frío... pero merece la pena muchísimo.

Entrar en las tiendas es genial. Una ola de aire caliente emerge del suelo, te da un subidón que te apetece comprarlo todo. Eso, por no hablar de las rebajas letonas, que son la "repanocha": 60, 70, 77%... Eso sí, ¿qué materiales usan para hacer la ropa? Cazadoras por 100 y pico lats... que pasados a euros por la regla del "one and a half"... queda bastante carito. Claro que si descuentas el 77%, esto es Portugal en sus buenos tiempos.

Cambiando de tema, los letones son personas abiertas a todas las culturas y que aceptan el inglés como otra lengua. Casi todo el mundo habla inglés. Y cuando digo habla, es que saben comunicarse. No se me olvidará la anécdota del parque: Una anciana letona viene hacia mí, hablando en letón. Claro, yo que no sabía qué carajo me contaba, solo podía ver esa rodaja de limón que llevaba entre sus dientes pochos. Le dije que no hablaba letón, e inmediatamente me responde "ok, in english...blablabla". ¿Que qué? Una mendiga, anciana, letona... ¡me está pidiendo dinero en inglés! Dios mío de mi vida... ¿qué han hecho a esta sociedad? ¡Tan cultos y tan pobres!

Volviendo al tema de Letonia como sociedad multicultural... la realidad se observa en la televisión, en las revistas, en las tiendas (libros en letón y en inglés, comercios con menús traducidos...). Me hizo mucha gracia que entre las guías de viaje hubiera tantas ciudades españolas. Además, con España escrito como la RAE manda, sin adaptaciones. Lo español es bastante sonado fuera de nuestras fronteras, y sinceramente, deberíamos reflexionar dos veces qué estamos haciendo con nuestra educación, cuando el resto de Europa conoce todo de nosotros, y nosotros no conocemos nada de Europa.

Dicho esto... curiosa también la influencia española en el supermercado. Pasta Gallo a 0.79 lats, ¿será caro? Yo es que no me entero muy bien de si las cosas están caras o no, tengo que hacer una consulta urgente con mi madre para saberlo. También hay muchas naranjas, que las venden como la quintaesencia, y vienen de "Spanija"... Claro que yo ya me estoy tirando más por lo que figura como producido en Latvija... más que nada porque es tres veces más barato, y me vuelve loco seguir cambiando billetes letones para que me den mil monedas raras, de esas que no tienen orden ni sentido (o eso digo yo).

Volviendo al tema de la mendicidad... hoy ya si que noté que esto es un país en crisis. A la entrada de un restaurante, vino una chica haciendo que lloraba... porque uno que es español, sabe como nadie lo que es fingir, gracias a nuestra televisión rica en telebasura y farándula variada. La chica decía que se estaba congelando de frío fuera en la calle, y que necesitaba coger un tren hacia no se donde. Me preguntó en inglés directamente... (aquí no cuela que sea letón). Me dió penita la chica, le pregunté que cuánto necesitaba: 4 lats, me dice ! Conversor de español en apuros a letón... pues bien, 4 lats, uséase 4 + 4 x 0'5 = 6 euros!. Uhmmm... extraño, el país es pequeño, esta niña quiere salir del país lo menos... Le dije que lo sentía, que no (ante todo, letón)... La chica se puso histérica y me pegó un castañazo con su mano, descargando toda su furia en mi abrigo michelín. WOOOW!! La pena es que se fue rápido, sino le habría propuesto guerra de bolas de nieve, así a parte de entretenido, sería más jugoso para el blog. Buscando, buscando la noticia... Bueno, no debería tomármelo tan a cachondeo, realmente el problema de la pobreza aquí debe ser más que notable, con esas políticas letonas capitalistas que dejan a los más necesitados al cobijo de las calles heladas...


En los restaurantes, la gente me mira, supongo que soy un ave exótica. La gente aquí está cortada por un mismo patrón en general, distinguiría un letón fácilmente entre el resto. Existen letonas punkies, teñidas de negro con mechas rojas... Es lo más distinto que he visto de las delgadas, altas y rubias chicas letonas. Ellos son como los españoles, incluso chaparretos. En Letonia se dice que existe la igualdad de sexos. Quizá sea por esa mala hostia que se gastan... o porque las mujeres son cigüeñas. Además, en todos los sitios hay dependientas... las hay de dos tipos: las que te tratan mal porque no hablas inglés perfecto como ellas, o las que dicen: oohhh ¡un "no-letón"!, ¿quieres que te ayude a contar los lats, spanijo?

Cambiando de tercio, hablaré de socialización, pues no está bien esto de hablar solo de y con dependientas. Cada vez que lo hago me sale un gallo, una afonía, o una voz de camionero mañanero... Se ve que no he abierto boca durante el día mas que para comer y cepillarme los dientes. Es por eso que a última hora me he decidido a ir de compras y llevar todos los alimentos a la cocina comunitaria. Dicho y hecho, en seguida he conocido a unos cuantos estudiantes, eso sí, todos de países bien exóticos: Georgia, Uzbekistán... Son esas personas que nosotros vemos como seres inferiores, desconocidos, subdesarrollados... esos mismos que saben del mundo 80 veces más que nosotros... Desconocemos qué idioma hablan (si es que lo tienen), su cultura... Sin embargo ellos conocen sus culturas entre sí y también la nuestra, se interesan y aprenden muy rápido.

Especialmente, he estado hablando con una chica eslovaca, una georgiana y un chico de Uzbequistán. Éste, tenía en sus manos un libro, en la portada, dibujado el Quijote. Pues sí, era un librito con traducciones de ruso a español. Muy curioso, porque sin darles mayores indicaciones, lo pronuncian casi a la perfección e incluso se atreven a decir que es sencillo.

También descubres, que la comida en Riga (al menos hasta el momento) es tan rica como lo puede ser la mediterranea y que aquí son tan fiesteros como en España, prolongando las escapadas nocturnas hasta las 7 de la madrugada. Por el momento, con tanto movimiento, me siento algo cansado, pero no descarto probar hoy la noche en Riga en un entorno tan variopinto. Por cierto, a riesgo de resultar una lacra para la mejora de mi inglés: en esta residencia vive otro español.

Y bien... pues veremos como se tercia lo poco que queda de día, o mas bien noche. De momento me sigo sintiendo como "el recién llegado", y así es... Espero mañana poder hacer algo mas de turismo y postearlo.
Saludos a tod@/s, si es que alguien me lee. Espero no resultar aburrido o demasiado extenso.
Espero vuestros comentarios.

Visu labu!


FDO. El letón.